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Rolf Ricardo Mantel (1934 - 1999)
"El comenzaba la escuela secundaria. Le tocó pasar al frente en matemática, y falló. El profesor le encarneció, no una sino repetidas veces. ¿Qué hacer, aguantar el chubasco hasta que cediese, o hacer algo? Eligió lo segundo: se puso a estudiar matemática, proponiéndose como meta superar al profesor. Al año siguiente lo volvió a tener, y los papeles se cambiaron" (Fernández López, 1999). Pero "Rolf era más un economista matemático, que un matemático economista" (Elías, 1999).
Su interés por la economía se despertó en los seminarios avanzados que conducía Julio Hipólito Guillermo Olivera en la Universidad de Buenos Aires (UBA). "Olivera recordó así su descubrimiento de Mantel: `al finalizar una de las clases se me aproximó un alumno que nunca hablaba ni preguntaba nada, a pedirme que le revisara un trabajo que había escrito. Al hacerlo quedé muy sorprendido por la calidad del trabajo y, sospechando plagio, lo cité a una reunión para interrogarlo. La sorpresa anterior resultó pequeña en comparación con la de comprobar que los resultados del trabajo que había revisado, eran solamente una parte de lo que había escrito el estudiante Rolf Mantel. La tercera sorpresa fue cuando él se resistía a mi insistencia para que publicara el trabajo, porque a su juicio no era suficientemente original" (Schenone, 1999).
Mantel se graduó en la UBA en 1961 y en la de Yale en 1966. "Si bien Yale no era el Olimpo, tenía varios semidioses: Debreu, Koopmans, Tobin... Su tesis, titulada Hacia una prueba constructiva de la existencia del equilibrio en una economía competitiva, obtuvo una mención de la universidad" (Fernández López, 1999).
"Cuando regresó a Argentina en 1965, no fue absorbido por la UBA, por lo que aterrizó en el Centro de Investigaciones Económicas del Instituto Torcuato Di Tella (ITDT). Recién en 1969 pudo ingresar, como profesor titular de Teoría de la Política Económica. Pero su romance con la UBA hab!a terminado. Eran años de efervescencia y los estudiantes rechazaban el esfuerzo y la concentración que exigían las clases de Mantel, pedían que les hablasen de `dependencia y liberación', y mejor si era con voz estentorea y movilizadora. Ni los estudiantes ni las autoridades lo trataron bien" (Fernández López, 1999).
Precisamente lo conocí en 1965, en el ITDT. Así describí en mis memorias (de Pablo, 1995) el encuentro inicial. "Quien exponía en los seminarios presentaba su obra en una única sesión, normalmente de un par de horas de duración. Pero cuando en abril de 1965 `los Mantel' (Rolf y Ana María, quien como no es `de nadie' firma Ana María Martirena-Mantel) regresaron a Argentina, el CIE del ITDT organizó un conjunto (habrán sido cuatro, o media docena) de reuniones, despues de comer, para que Rolf explicara su tesis doctoral, recientemente aprobada en la Universidad de Yale. Mantel es genial como pensador pero no como expositor, encima de lo cual hablar de la prueba rigurosa de la existencia del equilibrio general competitivo, nunca es tema fácil... y para peor, ¡después de comer!. No entendí nada, y siempre me quedó la sensación de que, de los presentes, la única persona que le seguía el razonamiento era... su mujer".
También enseñó en la Universidad Católica Argentina y en la de San Andrés (UDESA), y como profesor visitante en las universidades de Harvard, Yale, Northwestern y en la Facultad de Ciencias Matemáticas del Instituto de Ciencias Weizman, de Israel.
Fue investigador jefe en el Instituto Torcuato Di Tella, CEMA y Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas. Fue el primer latinoamericano designado fellow de la Sociedad Econométrica. Presidió la Asociación Argentina de Economía Política, y en el momento de su fallecimiento era vicepresidente de la Academia Nacional de Ciencias Económicas. Recibió un doctorado honoris causa por la Universidad Nacional de Tucumán. Obtuvo los premios Bunge y Born y Konex de platino a la figura más destacada en Teoría Económica.
¿Por qué los economistas nos acordamos de Mantel? Por su obra y por su personalidad. Y a pesar que la primera fue muy importante, las líneas que siguen testimonian que la segunda no le va en zaga en el recuerdo. Su obra incluye sus escritos y su labor docente, y por consiguiente no sorprende que las referencias a su personalidad surjan de colegas y alumnos.
"Rolf Mantel se destacó desde muy temprano como un científico excepcional" (Cortés Conde, 1999). "Sus publicaciones científicas superaron el centenar" (Fernández López, 1999), generando "inmensos logros científicos y docentes" (Schenone, 1999). "Mantel orientó mucho de su trabajo y de su esfuerzo en 2 sentidos: conseguir que el edificio teórico fuera más consistente y sólido, y hacer que los economistas tuviéramos disponibles mejores herramientas para tomar o recomendar decisiones de política" (Chisari, 1999).
En el plano escrito "Sonneschein (1973) demostró que dado cualquier conjunto de funciones de demanda excedente contínuas, homogéneas y que satisfacen la ley de Walras, siempre puede hallarse una economía con consumidores con preferencias contínuas, estrictamente convexas y no saciados, que generan esas demandas excedentes. Su prueba se limitaba al caso de 2 consumidores, y estaba seguida por la conjetura de que el teorema era válido para cualquier número de consumidores, siempre que fuese al menos igual al número de bienes. Mantel (1974) probó esa conjetura para un número de consumidores igual al doble del número de bienes comerciados. Debreu (1974) probó la conjetura para un número de consumidores igual al de bienes. Luego Mantel (1976) amplió la prueba, demostrando que el resultado sigue siendo válido aún si se agrega la hipótesis de que las preferencias son homotéticas... Estos resultados indican que la forma de las funciones de demanda excedentes tiene muy pocas limitaciones, y por consiguiente los resultados de los experimentos de estática comparativa hechos a partir de ellas son muy poco informativos... La contribución de Mantel pone de relieve el compromiso que se enfrenta entre la generalidad que la teoría persigue imponiendo pocas restricciones en la caracterización de los agentes, y el contenido informativo que se logra de los experimentos que se hacen a partir del comportamiento de ellos" (Canavese, 1999). Todo esto hoy la literatura especializada lo conoce como el "teorema Sonnenschein-Mantel-Debreu".
Además "Mantel (1978) perfeccionó un algoritmo para calcular el equilibrio general competitivo. Sin su estudio ni su impulso inicial, seguramente el campo de estudio del equilibrio general computado hubiera llegado más tarde a su estado actual" (Chisari, 1999), y "en la teoría del crecimiento económico se adelantó a muchos enfoques que hoy están vigentes, como al demostrar la importancia de las condiciones iniciales cuando se introduce una tasa de preferencia intertemporal variable en modelos de crecimiento" (Elías, 1999).
"Fue uno de los pocos argentinos cuyos trabajos cita la Enciclopedia Palgrave de Economía" (Fernández Lopez, 1999). "Debreu, Koopmans, Scarf, Nerlove, Sonneschein, Mas Colell y Mac Fadden, entre otros, le prestaron mucha atención a los trabajos de Rolf, clara indicación de la importancia de su contribución" (Elías, 1999).
En el plano docente y de organización de la investigación, "Mantel tuvo mucha influencia en la incorporación del análisis económico moderno en América Latina. Logró que la Sociedad Econométrica realizara reuniones anuales en la región (organizó la primera en el Banco Central de la República Argentina, en 1980)" (Elías, 1999). "En la UDESA, desde el primer momento comprendió que un departamento de nivel científico aceptable no puede prescindir de por lo menos un programa master a nivel internacional" (Schenone, 1999). "Los trabajos de licenciatura en Economía que han recibido el premio al mejor trabajo en la disciplina fueron, desde la creación de la UDESA, dirigidos por Rolf, con la única excepción de su hijo Pablo, por razones obvias. El departamento de economía ha propuesto que el premio al mejor trabajo de licenciatura en economía, desde ahora en adelante, se denomine con su nombre... Rolf dedicaba mucho tiempo a preparar cada una de sus clases" (Schenone, 1999).
¿Cómo lo recordaron sus colegas, cuando falleció? "Su vida estuvo totalmente dedicada a la actividad académica y a su familia. Fue un buen amigo, que tenía un fino sentido del humor" (Montuschi, 1999); "su devoción a la ciencia, y en particular a la economía, sus exigencias de seriedad y calidad, llevaron a que no fuera siempre bien entendido, lo cual contribuyó a acentuar su natural tendencia al aislamiento... Como muchos hombres de estudio Rolf tenía una cierta timidez, que lo podía hacer aparecer algo distante. Sin embargo, una vez superada esa barrera mostraba sus verdaderas facetas. Hombre cálido, bueno, con un fino sentido del humor... Maestro. Recto y austero, ejemplo de práctica ética, responsabilidad de trabajo y amor a la verdad" (Cortés Conde, 1999); "toda su conversación era enseñanza con una mezcla del humor científico, por lo que había que estar muy alerta para no perder detalles de sus mensajes... Con Any y su hijo Pablo siempre brindaron en Buenos Aires un lugar de familia a todos sus colegas. Como bien puntualizó Julio César Cueto Rúa al hablar en su sepelio, Rolf era el amigo de amigos, e irradiaba una muy grata sensación de paz, algo muy extraño de lograr en el clima de constantes y arduas discusiones académicas" (Elías, 1999); "Mantel era ejecutante de cámara, no de teatro. Su voz era poco audible" (Fernández López, 1999).
No menos contudente fue el recuerdo de sus alumnos. Lo que sigue sintetiza expresiones de José Liberti, Carola Schenone, Ignacio Esponda, Fernando Leiva, Andrés Remezzano, Sebastián Pérez Olgiati, Alejandro Belluscio, Mauricio Drelichman, Lisandro Casanova, Loris Rubini, Gabriel Basaluzzo y Carola Frydman, volcadas en el número de agosto de 1999 de Forum. "Hombre silencioso, aristócrata en cada uno de sus gestos, que con palabra mesurada y suave imponía una secreta autoridad. Querido y admirado por todos. Me enseñó a observar la vida de otra manera. Sinceridad, generosidad, devoción por el conocimiento, fidelidad a su estilo y a sus principios. Era un hombre feliz. Profesor dedicado, verdadero maestro. Recomendaba vivir, y no sólo dedicarse a los libros. Eligió el camino de la generosidad y el cuidado de sus discípulos. Hombre sencillo, de pocas palabras (hablaba lo menos que podía), aparentemente introvertido, y cuya voz en clase apenas lográbamos oir. Constantemente cordial, enormemente paciente. El nivel de exigencia era desafiante, y requería de sus alumnos la más plena concentración. Mantel no solía hacer comentarios sobre cuánto le gustaban nuestros trabajos, pero esto no significaba falta de pasión, sino todo lo contrario. Su pasión no pasaba por glamorosos discursos ni ruidosas felicitaciones, sino por su dedicación, sus sabios consejos en el momento adecuado y fundamentalmente por enseñarnos a aprender. Inmensa calidad humana. Una persona muy abierta a las inquietudes de los alumnos. Nos inspiraba. Se divertía muchísimo dando clase. Su "Microeconomía II" era la materia más exigente de la carrera más exigente, distinta a todo lo visto hasta el momento. Sus clases eran un total dolor de cabeza. Lo que lo hizo un grande fue su amor a la enseñanza".
(a propósito: la tapa de Forum reproduce una hermosa foto de Rolf, con su permanente sonrisa... y un ábaco).
En el cementerio estábamos "todos", aún quienes apenas se hablan entre sí. Convocados por Rolf, como en su momento en Helsinki estuvimos "todos", convocados en honor a Carlos Federico Díaz Alejandro. No por su "prueba constructiva del equilibrio general económico", sino por su forma de ser: su bondad, su sonrisa, su salida permanentemente aguda, etc. Rolf era un tipazo, con el cual todo se podía arreglar por teléfono. Me consta.
Canavese, A. J. (1999): "Las funciones de demanda excedente", Forum, agosto.
Chisari, O. O. (1999): "Recordando algunas contribuciones de Rolf R. Mantel a la formación de los economistas", Asociación Argentina de Economía Política.
Cortés Conde, R. (1999): "Rolf Mantel", Forum, agosto.
Debreu, G. (1974): "Excess demand functions", Journal of Mathematical Economics, 1.
de Pablo, J. C. (1995): Apuntes a mitad de camino, Ediciones Macchi, Buenos Aires.
El!as, V. J. (1999): "En memoria del profesor Dr. Rolf R. Mantel", Asociación Argentina de Economía Política, y Económica, 45, 1, enero-junio.
Fernández López, M. (1999): "Rolf Mantel, 1934-1999", El economista, 12 de febrero, Página 12, 14 de febrero.
Mantel, R. R. (1974): "On the characterization of aggregate excess demand", Journal of Economic Theory, 7.
Mantel, R. R. (1976): "Homothetic preferences and community excess demand functions", Journal of Economic Theory, 9.
Mantel, R. R. (1978): "Un algoritmo acelerado para la determinación de una solución de equilibrio económico", Serie de estudios técnicos, No. 33, CEMyB, Banco Central de la República Argentina.
Montuschi, L. (1999): "Memoir of a distinguished economist: Rolf Mantel, 1934-1999", Journal of Applied Economics, 2, 1, mayo.
Schenone, O. H. (1999): "Rolf Mantel: mi profesor, mi colega, mi amigo", Forum, agosto.
Sonnenschein, H. (1973): "Do Walras' identity and continuity characterize the class of community excess demand functions?", Journal of Economic Theory, 6.
(Artículo enviado por Juan Carlos de Pablo, publicado originalmente en CONTEXTO, 533; Octubre 26, 1999)
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